Solo para fabricar una camisa de algodón se necesitan 2000 litros de agua, preparar una hamburguesa de 150 gramos requiere de 2500 litros. Medir los usos directos e indirectos del agua de su empresa mitiga riesgos futuros y garantiza una buena gestión del recurso hídrico.

La huella hídrica es un indicador que permite conocer la cantidad de agua dulce que utiliza una persona, comunidad o empresa para producir un producto o satisfacer sus necesidades diarias.

Según Jaime Moncada, Director de Capital Natural del Consejo Empresarial Colombiano para el Desarrollo Sostenible (CECODES): “Colombia es uno de los países más ricos en este recurso, pero la realidad es que el 70 % de la población se concentra en ciudades donde solo se encuentra disponible el 17 % de agua, lo que nos hace más vulnerables a una escasez”.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura   (UNESCO) estima que para 2030 el mundo tendrá que enfrentarse a un déficit mundial del 40 % de agua.

“Buena reputación, evitar sanciones, garantizar un buen funcionamiento, mitigar y anticipar riesgos, son algunos de los beneficios que obtienen las empresas al medir su huella hídrica. Lo más importante es preservar un recurso que todos necesitamos”, asegura Moncada.

Claves para medir la huella hídrica

 Para calcularla se debe tener en cuenta la huella verde, azul y gris que se utilizó para producir un producto; la suma de estas tres genera el resultado de la huella hídrica.

● Huella verde: es el agua lluvia que se almacena temporalmente en un suelo superficial o vegetación. Se asocia con el sector agrícola y ganadero

● Huella azul: agua superficial que se extrae de cuencas, ríos, y lagos.

● Huella gris: agua dulce que se necesita para limpiar el agua contaminada después del proceso de fabricación.

En la actualidad, una de las metodologías estandarizadas que utilizan las empresas para realizar una medición del recurso hídrico es la ISO 14046, la cual se aplica a productos y procesos basados en las evaluaciones de su ciclo de vida.

El ciclo se refiere a la relación que se tiene con el medio ambiente y su uso a lo largo de la vida útil.

De acuerdo con Jaime Moncada, director de Capital Natural de CECODES: “Las empresas pueden empezar desde su consumo interno para luego extenderse a su cadena de valor. Es un control que hay que realizarlo diariamente.”

Además, señala: “Esto no es solo para las grandes empresas, sino también para las pymes (pequeñas y medianas), las cuales representan más de 95 % de las empresas registradas en el país. Puede que una sola no genere un mayor impacto, pero todas juntas sí”.

Al controlar una pyme su huella hídrica conoce cuánta agua consume y cómo está contaminando. Esto ayuda a las grandes organizaciones porque así cuidan la gestión de sus proveedores.

Compensar por una gestión eficiente del agua

 Compensar dentro de su cultura corporativa promueve en sus colaboradores y usuarios prácticas sostenibles enfocadas en el manejo eficiente de los recursos, entre ellos el hídrico.

“La importancia del agua en el desarrollo de los servicios prestados por Compensar nos ha llevado a incluir dentro de nuestra política organizacional un compromiso en pro de la protección de los recursos naturales. Desde el programa “Con la Cabeza en la Tierra”, se promueve el uso racional y eficiente del recurso hídrico”, confirma Henry Libardo, coordinador de gestión ambiental de Compensar.

Esto los ha llevado a mantener en vigencia las concesiones de agua de las sedes Calle 220, Centro de Entretenimiento Familiar, hoteles: Lagomar y Lagosol. Además, han implementado tecnologías ahorradoras de agua (orinales secos, sensores en lavamanos, reguladores de temperatura, recirculación de agua y otras) en los diferentes procesos y sedes de Bogotá

En 2017, Compensar obtuvo un índice de consumo de 15.309 litros por visitante en sus sedes de Bogotá y 727.18 litros por huésped en sus dos centros vacacionales, lo que demuestra que al realizar una buena gestión las empresas ahorran costos y mejoran su reputación.

De acuerdo con Henry Libardo, coordinador de gestión ambiental de Compensar: “El agua constituye uno de los recursos vitales para el desarrollo de nuestras actividades de salud y bienestar, garantizando al usuario la prestación de un servicio de calidad.”

Puede comenzar midiendo el consumo directo en el lavado de manos, por ejemplo, para pasar luego a cuánta agua consumen sus colaboradores y después ampliarlo a los procesos de fabricación. Recuerde que este recurso garantiza nuestra supervivencia.

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