El Herpes Zóster es una enfermedad infecciosa, viral aguda y localizada que ocasiona erupción dolorosa en la piel, se produce mayoritariamente en personas adultas y puede desarrollarse más de una vez. Para evitarla, conoce los cuidados que debes tener.

 Llegar a tener contacto con alguien que padezca Herpes Zóster basta para que el virus se aloje en las raíces nerviosas y se active en cualquier etapa de la vida. La primera vez que se expresa en el ser humano es en la infancia, periodo en el que se da la varicela.

Causas que producen el Herpes Zóster

Según Silvia Bello Ramos, gerente de Inmunización de Compensar, el Herpes Zóster es causado por la reactivación de la Varicela Zóster, que suele desarrollarse en personas mayores de 50 años debido a que el sistema inmunológico se debilita a medida en que avanza la edad. Sin embargo, en personas más jóvenes también se puede expresar el virus, especialmente cuando hay situaciones de estrés o de bajas defensas que provocan su activación.

Las primeras sensaciones se expresan a través de picazón o punzadas, que se pueden confundir con dolor muscular o traumas en la piel, hasta que aparecen las primeras lesiones. Según Bello, hay casos más severos que se dan por ejemplo en el rostro e incluso en los ojos, afectando la córnea y provocando su posible daño.

En otros casos, las complicaciones son tan serias que es necesario esperar a que el virus pase, mientras se da manejo a los síntomas, por lo que se recomienda consultar al médico para aplicar el tratamiento pertinente.

Cuando una persona supera los 50 años o incluso antes de cumplir esta edad y su sistema inmunológico se encuentra débil, es probable que los virus que están almacenados se activen provocando dolor y lesiones en la piel que coincide con el recorrido del nervio afectado desde la raíz nerviosas y sobre la cual empieza a transitar. Otras complicaciones se presentan así:

● Formación de cicatrices.

● Infecciones bacterianas de la piel.

● Pérdida de la capacidad auditiva.

● Cambios en la visión (ceguera).

● Debilidad muscular.

● Dolor ante el mínimo contacto con la piel.

● Parálisis de un lado de la cara.

● Dolor Agudo.

● Depresión.

● Pérdida de peso.

● Aislamiento social.

● Parálisis de un lado de la cara.

En este punto, el Herpes Zóster no genera inmunidad permanente sino que se puede manifestar en varias oportunidades de la vida.  Por ejemplo, si una persona que nunca sufrió de varicela pero en alguna ocasión tuvo contacto con alguien que la tuviera, puede llegar a padecer de Herpes Zóster, ya que tiene el virus alojado en el cuerpo sin que se haya desarrollado.

¿Se puede evitar?

Si el virus del Herpes Zóster ya se encuentra alojado en el cuerpo no se puede prevenir la infección latente, pero sí se puede evitar que se active por medio de una vacuna. A la fecha, esta es la primera medida para reducir la cifra de pacientes contagiados, lo que desemboca en otros factores de salud pública como costos por consultas, hospitalizaciones, incapacidades, ausentismo escolar, manejo de complicaciones y muertes.

Por su parte, en Colombia el Ministerio de Salud y Protección Social incluyó la vacuna contra la varicela en el esquema nacional de vacunación en el 2015, lo que permite que todos los niños de un año de nacidos la reciban.

En el caso del Herpes Zóster, la vacuna se puede aplicar a partir de los 50 años de edad, lo que permite evitar la activación del virus y que se genere dolor severo e incapacitante en adultos mayores.

Es importante vacunarse con el Herpes Zóster porque es un enfermedad extremadamente dolorosa, difícil de tratar, no hay terapia que resuelva el dolor de forma inmediata, si has sufrido Herpes Zóster nadie quisiera repetirlo, las complicaciones también son dolorosas, incapacitantes y de difícil manejo y a medida que pasan los años el riesgo de sufrirlo aumenta.

Esta vacuna ayuda a prevenir el Herpes Zóster y sus complicaciones. Está indicada para mujeres y hombres mayores de 50 años, se aplica una única dosis y se requiere consultar al médico.

Finalmente, la especialista Bello agrega que es necesario tener buenos hábitos de vida desde pequeños que incluyan rutinas saludables basadas en una nutrición adecuada, actividad física, sueño reparador, descanso en buenas condiciones para fortalecer el sistema inmunológico.

Sigue las recomendaciones, realízate chequeos médicos y toma las medidas necesarias para llevar una vida sana y activa.

 

 

 

 

¿Te gustó este tema?