Cambios de horario, rutina y alimentación pueden provocar el síndrome postvacacional. Una condición que aunque puede dificultar el proceso de readaptación a la vida laboral, también puede fortalecer la creación de buenos hábitos.

 Si al volver de las vacaciones te sientes cansado, triste o sin motivación para retomar tus actividades laborales, no te preocupes, es muy probable que sufras de síndrome postvacacional.

María Camila Pedraza, psicopedagoga infantil, define el síndrome posvacacional como: “Un conjunto de síntomas ocasionados por el estrés que sienten algunas personas al retomar sus funciones laborales o académicas después de un periodo de descanso”.

Este síndrome que puede durar entre una y dos semanas, se caracteriza por una profunda sensación de cansancio, ansiedad, pérdida de la energía y, en casos extremos, puede afectar directamente el estado emocional produciendo tristeza.

Según María Camila Pedraza, existen cinco formas de prevenir o mitigar los efectos de este síndrome:

● No retomar abruptamente la rutina. Lo que se aconseja es ajustar progresivamente los horarios. Por ejemplo, si una persona en vacaciones se acuesta a media noche y en el horario laboral debe dormirse temprano porque debe madrugar, lo que se debe hacer es, una o dos semanas antes de volver a trabajar, acostarse una hora antes para que el cuerpo se vaya ajustando a las horas de sueño.

● No regresar un día antes de reiniciar las actividades laborales o académicas. Las largas horas de viaje producen altos niveles de cansancio en el cuerpo. Por ello, es importante que se dé un espacio para que la persona descanse después del viaje y así pueda recuperar energías para regresar al entorno laboral. Lo recomendable es volver de vacaciones dos o tres días antes para que el cuerpo se fortalezca.

● Mantener una rutina activa durante las vacaciones. Es importante no cesar las actividades durante el tiempo de descanso. Se aconseja llevar a cabo actividades que impliquen moverse y que no permitan el sedentarismo. Hay que aprender que las vacaciones no son sinónimo de no hacer nada. Si decides no salir de la ciudad, no olvides que Compensar ofrece una variada oferta de planes educativos y recreativos para llevar a cabo durante los días de descanso.

Retomar las actividades laborales de forma progresiva. Después de vacaciones se debe hacer una lista de prioridades para ir desarrollando las tareas pendientes. Durante los primeros días se deben hacer varias pausas activas a lo largo de la rutina.

Mantener una buena alimentación. En vacaciones se debe consumir una alta cantidad de vitaminas, que luego de volver al trabajo, se deben seguir consumiendo. Esto ayudará a que no se generen problemas de descompensación, pérdida de energía o cansancio.

No lo olvides: por medio de una buena planeación y seguimiento de buenos hábitos es posible superar o evitar el síndrome postvacaciones.

¿Te gustó este tema?