Conoce cómo prevenir la varicela en tus hijos implementando hábitos y medidas de protección que están a tu alcance.

 La varicela es una enfermedad infecciosa y contagiosa que surge, en su mayoría, en niños menores de 15 años y se transmite de persona a persona a través del contacto físico y vías respiratorias. Pero, no te alarmes, porque basta con tomar algunas medidas preventivas desde el hogar para minimizar el riesgo de adquirirla.

Según Silvia Bello Ramos, gerente de Inmunización de Compensar, la vacuna es la primera medida para prevenir la varicela durante la infancia, por ello es importante aplicarla al cumplir el primer año de vida y reforzarla con una segunda dosis a los cinco años. De acuerdo con Bello, la primera dosis está incluida en la cobertura de acceso gratuito del Programa Ampliado de Inmunización (PAI) implementado por el Gobierno.

Entre otras medidas fundamentales que pueden prevenir un posible contagio en los niños se encuentran: garantizar buenos hábitos alimenticios y tener un sistema de higiene adecuado en situaciones de virosis respiratoria en el entorno, que va desde el lavado de manos frecuente y el uso del tapabocas, hasta tomar bastante líquido.   

Si la virosis ya está activa en espacios como el jardín, el colegio o en algún miembro de la familia, debes seguir las recomendaciones anteriores y evitar que se compartan elementos personales con esa persona. En caso de que alguno de tus hijos ya porte el virus, no lo lleves al jardín, evita el contacto de sus prendas con las del resto de la familia y realiza visitas médicas para recibir atención y asesoría oportuna.

Sintomatología

En el momento en el que los niños adquieren la varicela, el virus puede llegar a durar de cinco a quince días promedio y causar síntomas iniciales como cansancio, falta de apetito, fiebre y dolor de cabeza.

Según la especialista Bello, la etapa de mayor contagio se da desde 2 días antes de las lesiones en la piel hasta cuando se empiezan a escamar y a producir picazón, es allí cuando se deben tener mayores cuidados con el pequeño.

Como signos de alarma a tener en cuenta para anticipar complicaciones de esta infección, vigilar la aparición de manchas rojas de tipo hemorrágico en la piel, fiebre alta persistente, dificultad respiratoria, casos en los cuales debe acudir inmediatamente a su servicio médico.

Una vez los niños han sufrido de varicela, el virus se aloja en las raíces nerviosas y el cuerpo genera inmunidad natural, lo que quiere decir que las probabilidades de volver a padecerla a lo largo de la vida son mínimas. Sin embargo, al llegar a la tercera edad, el virus se puede reactivar, provocando el Herpes Zoster o culebrilla, enfermedad que también es prevenible si se aplica la vacuna a partir de los 50 años.

Ten en cuenta que aunque el nivel de protección de la vacuna es muy alto, hay probabilidades de que se desarrolle la enfermedad, pero con un grado de afectación mucho menor en aquellos que ya la padecieron. Así mismo, desde Compensar  tus hijos pueden recibir la atención oportuna para prevenirla y en tus manos está la oportunidad de actuar con anticipación tomando las medidas necesarias.

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